Apple parece haber ajustado su calendario habitual de lanzamientos para este año. Según las últimas informaciones surgidas en la industria, los esperados procesadores M5 Pro y M5 Max llegarán al mercado de la mano de un nuevo macOS. La compañía tecnológica ha decidido sincronizar la presentación de sus nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con el despliegue público de su próxima actualización de software, a saber, macOS 26.3.
Esta estrategia marca una diferencia respecto a generaciones anteriores, donde el hardware a veces precedía al software o seguía patrones establecidos en enero u octubre. Actualmente, la versión 26.3 del sistema operativo se encuentra en fase de pruebas beta, habiendo lanzado su tercera versión para desarrolladores a finales del mes pasado. Fuentes cercanas a la compañía, como el analista Mark Gurman, han confirmado que las nuevas máquinas están programadas para llegar justo cuando el software esté listo para su descarga global.
Los MacBook M5 Pro y Max llegan con incógnitas sobre el mes exacto y el diseño
Aunque la vinculación con el software es clara, el momento preciso sigue siendo objeto de debate. Mientras algunos filtradores provenientes de Weibo apuntan a marzo como el mes elegido, otros análisis sugieren que la actualización podría estar lista antes, situando el lanzamiento potencialmente en febrero. Lo que sí parece confirmado es que los usuarios no deben esperar cambios de diseño notables en esta renovación.
La compañía parece estar adoptando una postura conservadora en lo estético para esta generación. Las modificaciones visuales importantes, como la posible inclusión de pantallas OLED táctiles o bisagras rediseñadas, estarían reservadas para la futura generación con chips M6. Por ahora, el foco de los nuevos MacBook Pro M5 estará exclusivamente en el aumento de potencia y eficiencia energética que brindará la nueva arquitectura de silicio junto a la optimización de macOS 26.3.
